Parece que las obras que encargó hace ya meses la actriz Pamela Anderson en su mansión de Los Angeles, no han resultado ser la mejora que de ellas podría esperarse y es que por lo visto la “ex-vigilante de la Playa” no habría pagado todavía el total de todo lo que pidió que reformaran, lo que ha hecho que acabe arruinada y que tenga que vender precisamente su casa.
La actriz debe 700.000 euros a varias empresas constructoras en concepto de reformas de su casa de Malibú. De hecho Anderson ha sido llevada a juicio por no pagar ninguna de las obras que desde 2007 se le han realizado y que han obligado que se haya tenido que trasladar a una caravana completamente arruinada y acompañada de su actual marido y sus hijos.
Según el Daily Mail, Pamela cuenta ahora mismo con la cantidad de 2700 euros en el banco y aún tiene que pagar como mínimo unos 530.000 euros para llegar a hacer habitable la casa que está reformando.
Anderson explicó recientemente que está “dos millones por encima del presupuesto” de la reforma de su casa de Malibú, debido probablemente a la restauración de la piscina que está “embaldosando completamente en platino. Es algo muy caro…”, explica la rubia por lo que ha anunciado que venderá la casa.
“Voy a venderla. La odio. Hay gente que se suicida por las obras. Hay relaciones que se rompen a causa de las obras ya ahora veo porqué. Te deja sin corazón”. ha declarado la actriz.
Vía| Vanitatis
